De la Amibiasis al Zika” un recorrido por la historia, retos y logros en la eliminación de enfermedades, por Adolfo Martínez Palomo.

En días pasados, mi buen amigo Adolfo Martínez Palomo, me obsequió una de sus más recientes obras elaboradas como parte de su labor como miembro de El Colegio Nacional, un agradable texto titulado “ De la Amibiasis al Zika”. Es una obra síntesis de varias entregas del autor en diversos medios de difusión de su inmenso conocimiento de la ciencia.

Lo fascinante de su lectura es la sencillez con la cual transita entre los temas: la historia de la amibiasis y su mayor flagelo, el absceso hepático, seguido de sus reflexiones sobre la relevancia que aún tienen las infecciones como problema de salud pública; relata la secuencia de sucesos relacionados con una inédita iniciativa de establecer en nuestra región latinoamericana una estrategia para la producción de vacunas, truncada por la burocracia y la falta de convicción de las partes. En lo personal disfruté mucho el capítulo “La rabia, Pasteur y la vacuna” ya que el relato me hizo remontarme a mi adolescencia cuando leía con atención absoluta las bases de la teoría infecciosa, estudiadas y bellamente expresadas en los textos de Pasteur.

 

Adolfo complementa lo conocido en la historia de Pasteur con una terrible corriente maquiavélicamente instrumentada en los últimos años para desacreditar la labor del mismo, encabezada  por el historiador anglosajón Gerard L. Geison para supuestamente “desenmascarar” la verdad sobre Pasteur. Absurdo poner en duda el trascendental trabajo de Pasteur en descubrir la vacuna contra el Antrax, identificar el V. Cholerae y algo que debemos agradecer los salubristas: la vacuna contra la rabia, entre otras muchas aportaciones. Importante es el capítulo sobre Paludismo, problema de salud pública en donde su señor Padre, el Dr. Manuel Martínez Báez, es protagonista central de la historia que data del año 1897 cuando Sir Donald Ross descubre que el mosco Anopheles es el agente transmisor del Paludismo, que hasta nuestro tiempo sigue siendo un flagelo para las poblaciones más vulnerables. Incluye en su relato el esfuerzo por tener una vacuna contra el paludismo hasta llegar al descubrimiento de la Artemisininapor la Profesora Youyou Tu, quien fuera reconocida al otorgarle en 2015 el Premio Nobel de Medicina junto con otros dos investigadores estadounidenses por haber descubierto la Ivermectina, utilizada en la eliminación de la Oncocercosis. Por cierto, el siguiente capítulo del libro justo trata sobre la historia de la Oncocercosis, desde el primer caso diagnosticado en México en 1923 en el estado de Chiapas hasta la eliminación en años recientes de la enfermedad en nuestro país. 

Adolfo Martinez Palomo relata de forma por demás sencilla la vida de Carlos Chagas investigador que identificael agente causal, el vector y la propia enfermedad -por ello se le conoce como la enfermedad de Chagas- presente en varios países de la región y fuera de la misma por los procesos migratorios. Antes de cerrar esta secuencia de padecimientos se hace mención al Vibrio cholerae; los priones y la enfermedad de las vacas locas;  la influenza; y el ébola. Cierra la obra con el relato sobre la llegada del Zika, su relevancia en la salud global y sus consecuencias en la salud desde lainfección asintomática, la posible relación causa-efecto con casos de microcefalia y complicaciones neurológicas severas. 

Esta maravillosa compilación me llevó a recordar experiencias personales vividas durante mi paso por la Secretaría de Salud de México: haber encabezado la eliminación de la Rabia en humanos ; mi activa participación en la identificación y combate de la epidemia de Cólera desde 1991 cuando llega a nuestro territorio el Vibrio cholerae hasta su eliminación años después; la oportunidad de diseñar e instrumentar el plan de preparación de la epidemia de influenza que permitió al país detectar y controlar su llegada en 2009. Y de ahí, a la fecha, el estar involucrado en la erradicación de la Oncocercosis en la región de América Latina. 

Estoy cierto que el texto de Adolfo Martínez Palomo será de interés y aprendizaje para todo profesional de la salud, en especial quienes día a día trabajan en la trinchera operativa de los servicios de salud pública.

Les recomiendo ampliamente la lectura, estoy seguro de que para aquellas personas             apasionadas de la Salud Pública, como yo, será un texto por demás disfrutable.